Un nuevo capítulo de la historia de Orihuela ha emergido gracias a los trabajos de rehabilitación del Palacio Rubalcava. Durante las obras en este edificio emblemático del centro histórico, han salido a la luz los restos de unos baños árabes datados en el siglo XI, un hallazgo que remite a la antigua ciudad de Uryula, nombre que recibía Orihuela en época andalusí bajo los reinos de taifas Almorávides y Almohades.
El descubrimiento se produjo en la zona norte del palacio, en un área ajardinada junto a la plaza de Santiago. Mientras se realizaban excavaciones para instalar un sistema contra incendios, los operarios detectaron una estructura subterránea que resultó ser parte de un complejo termal islámico. Concretamente, se ha identificado la sala caliente de un hammam, una instalación característica de las ciudades islámicas medievales.
Estructura del hallazgo
Según la información aportada por el Ayuntamiento y los técnicos especializados, el espacio descubierto tiene forma rectangular, con unas dimensiones de 9 metros de largo por 4,64 de ancho. En su interior se conserva un hipocausto, sistema de calefacción típico en este tipo de construcciones, basado en un horno que generaba aire caliente que circulaba bajo el suelo mediante pilares de ladrillo. La parte mejor conservada mide 5,5 por 3 metros, y se ha identificado también una alcoba anexa de tres por dos metros. Además, se han encontrado accesos que podrían conducir a otras estancias aún por excavar.
Valor histórico y cultural
El concejal de Urbanismo y Patrimonio Histórico, Matías Ruiz, ha resaltado la magnitud del hallazgo, que considera “de enorme relevancia” para el conocimiento del pasado islámico de Orihuela. Este descubrimiento se suma a otros baños documentados en la ciudad, como los que se encuentran en el Museo de la Muralla, a apenas 300 metros del lugar del hallazgo, o los baños privados identificados en viviendas de la plaza Santa Lucía.
En el contexto islámico, los hammam no solo tenían una función higiénica, sino también religiosa, terapéutica y social. Su ubicación junto a mezquitas o puertas principales de la ciudad evidenciaba el grado de desarrollo y organización de los núcleos urbanos.
Protección y futuro del yacimiento
El Ayuntamiento, en coordinación con la Generalitat Valenciana, ha acordado declarar la protección integral del yacimiento. La idea es incorporar estos restos al diseño final del jardín del Palacio Rubalcava, mediante una musealización que incluya iluminación, señalización y un sistema que permita su contemplación sin comprometer su conservación.
Ruiz ha adelantado que, una vez concluyan las obras actuales, se pondrá en marcha una intervención arqueológica más profunda para excavar el conjunto completo, analizar su extensión total y desarrollar un proyecto específico de divulgación. El objetivo es convertir este hallazgo en un nuevo punto de interés histórico y cultural para residentes y visitantes.
Este descubrimiento no solo revaloriza el Palacio Rubalcava, sino que también fortalece el vínculo de Orihuela con su legado andalusí, abriendo una ventana fascinante al pasado milenario de la ciudad.

