Una de las campanas de la Catedral de Orihuela se precipitó al interior del campanario durante la mañana del Domingo de Ramos, una jornada especialmente significativa para la ciudad por marcar el inicio de la Semana Santa. Afortunadamente, el incidente no ha causado heridos, ya que el objeto cayó hacia el interior de la torre.
El suceso ha tenido lugar en la zona más alta de la torre de la Seo oriolana, donde se ubican las campanas destinadas a la convocatoria de misa. Se trata de una de las cuatro piezas ubicadas en ese nivel. Las causas exactas del desprendimiento aún se encuentran bajo investigación.
Este incidente se produce en un momento de alta afluencia de fieles y visitantes al templo, lo que ha incrementado la preocupación ciudadana. La caída sin consecuencias personales se considera un hecho afortunado, dadas las posibles implicaciones de un accidente de esta naturaleza en una fecha tan señalada.
El deterioro del patrimonio histórico, una preocupación creciente
Este nuevo episodio vuelve a poner en el punto de mira el estado de conservación del patrimonio monumental de Orihuela. En los últimos días ya se habían registrado señales de alerta: el pasado miércoles se produjeron desprendimientos en la Iglesia de las Santas Justa y Rufina, lo que obligó a acordonar el área afectada como medida de seguridad.
El conjunto histórico-artístico de Orihuela es uno de los más valiosos de la provincia, pero sigue mostrando signos preocupantes de deterioro, ante la falta de actuaciones sistemáticas de mantenimiento y conservación.
